Usuarios y usuarias de la Residencia de Arona visitan la isla de La Gomera

El viaje fue posible gracias al compromiso social de la compañía Fred Olsen, quien asumió el gasto de traslado de personas usuarias y profesionales
Usuarios y usuarias en la Torre del Conde

Esta semana, un grupo de personas usuarias de la Residencia Acamán Arona recibieron la gran sorpresa de que viajaban a la isla de La Gomera, y todo ello gracias a la compañía naviera Fred Olsen.

Desde hace unas semanas, desde el área de Pastoral– coordinada junto al área asistencial- se puso en movimiento la iniciativa para solicitar la posibilidad de que un grupo pudiera realizar esta salida tan novedosa.

Tras ponernos en contacto con la compañía naviera- la cual asumió desde un principio los gastos de traslado de nuestras personas usuarias y los y las profesionales que también viajaron- todos y todas se dispusieron para tomar el barco que les llevaría hasta la isla colombina.

 

 

Desde Hermanas Hospitalarias Acamán no queremos pasar por alto agradecer a dicha compañía su compromiso social con la Entidad, nuestras personas usuarias y sus familias, ya que son estos lazos los que nos permiten seguir dando pasos hacia la inclusión social de las personas que atendemos.

 

 

Así fue nuestro viaje

Ya estando en la isla vecina, todos y todas pudimos visitar la Parroquia de Nuestra Señora de La Asunción, donde recibimos la visita del tesorero de la Cofradía de Nuestra Señora de Guadalupe, quien nos brindó un detalle de la patrona de la isla.

Allí tuvimos un momento de oración guiado por el coordinador de Pastoral,  en el que pedimos la intersección de La Morenita de Puntallana por los/as compañeros/as de Tenerife, por nuestra Comunidad Hospitalaria y por la paz en nuestro mundo.

La mañana trascurrió con diversas visitas, entre las que destacamos la que hicimos a la capital de la isla, San Sebastián de La Gomera, municipio en el que pudimos ver la Casa Colón, La Torre del Conde, y además, un reencuentro muy especial: el de Raúl, nuestro antiguo y tan querido terapeuta ocupacional.

 

 

La ruta en la isla colombina siguió subiendo hacia El Cedro, haciendo una parada en la Degollada de Peraza, donde se les contó la importancia de este lugar para los y las gomeras. Estando allí, todos y todas disfrutaron de un contacto con la naturaleza, viendo el arroyo de El Cedro y disfrutando de la laurisilva gomera, sello característico de la isla.

 

El almuerzo tuvo lugar en La Laguna Grande, donde se mezcló el compartir la comida, las historias de brujas, el juego y el contacto con la Naturaleza en este paraje envidiable de la isla.

Además, tuvimos tiempo para hacer una parada en Los Chorros de Epina, y cumplir con la tradición de beber agua de sus chorros. No sabemos muy bien si con el fin de encontrar el amor o para convertirnos en medios brujos y brujas, tal y como cuenta la leyenda.

Tras el paso por los municipios de Vallehermoso, Agulo y Hermigua, llegamos nuevamente a La VIlla capitalina, donde el barco de Fred Olsen nos trajo de vuelta al sur de Tenerife, nuestra casa.

Para todos y todas no solo fue una experiencia en la que conocimos los fascinantes lugares que brinda la isla visitada, sino que además- con este viaje- se consiguió estrechar lazos entre profesionales y personas usuarias, afianzar los valores de nuestra Institución, y por último y no menos importante, llevar a cabo un proyecto que pretende que- a través de la calidad y calidez que nos caracteriza- trabajemos por la inclusión de las personas con discapacidad.

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